Canal de irrigación dará servicio a 200 familias

Esta iniciativa de la Oficina Agrícola Comunal de Marigot, entidad dependiente del Ministerio de Agricultura, Recursos Naturales y Desarrollo Rural de Haití en el sudeste del país, responde a la petición de una asociación local de agricultores. La Cooperación Española ha financiado las obras a través de su proyecto para el relanzamiento agrícola y la seguridad alimentaria, conocido en su zona de actuación por sus siglas “PRAM” en francés.

Estos días los propios agricultores realizaban los últimos retoques a la toma que alimenta el canal, que les permitirá controlar la entrada de agua en temporada de lluvias y regar las plantaciones durante los meses de sequía. A causa de la fuerte deforestación y erosión del suelo, los cultivos en Haití están especialmente expuestos a los efectos del clima, según explica Legoute, técnico agrícola de la Oficina Agrícola Comunal de Marigot El nuevo canal remplaza uno ya existente pero excavado en tierra y por ello propenso a derrumbes y roturas que impedían su utilización efectiva.

Una acción similar, finalizada ya a mediados de 2011 en el marco de este mismo proyecto, condujo a la construcción de un depósito para almacenar agua de riego, así como su red de distribución, con el fin de cambiar de secano a regadío una superficie de 45 hectáreas. En total, uniendo estas con otras pequeñas acciones adicionales en este sentido, la superficie total que el proyecto PRAM ha transformado de secano a regadío, supera las 105 hectáreas, lo que supone un apoyo importante a la campaña de intensificación de la producción agrícola iniciada por el Ministerio, a raíz de la puesta en marcha del Plan de Inversión Agrícola.

Soberanía alimentaria

La Cooperación Española acompaña desde 2008 el proceso de fortalecimiento de la capacidad institucional en el sector agrícola en el sudeste de Haití con grandes éxitos. Gracias a un trabajo conjunto con el Ministerio de Agricultura, se ha construido y puesto en marcha la Oficina Agrícola Comunal de Marigot, en la que trabaja un equipo local de cinco técnicos agrícolas bajo la dirección del agrónomo Affricot.

Estos técnicos, como Legoute, trabajan diariamente, realizando un acompañamiento que el Ministerio ofrece a los agricultores a lo largo de las campañas agrícolas. En una serie de parcelas piloto, el proyecto ensaya la puesta en marcha de nuevas variedades o el cambio en las épocas de algunos cultivos, de forma que se disminuya la vulnerabilidad de las cosechas frente a los riesgos de sequías o de inundaciones. Se intenta asimismo aconsejar y formar a los agricultores sobre los mejores sistemas para cultivar unas tierras agotadas por la sobrexplotación y la deforestación y se les respalda en las campañas de tratamiento contra enfermedades y parásitos vegetales, realizando un seguimiento técnico de los diferentes cultivos. En la localidad de Rodaille ya se habían implementado con éxito otras iniciativas como la alternancia de cultivos, en este caso de judías, para mejorar la rentabilidad de las producciones y de los suelos.

El objetivo global del proyecto es promover una agricultura sostenible que mejore los niveles de soberanía alimentaria y redunde de forma productiva en beneficio de las comunidades, facilitando al Ministerio la posibilidad de ejercer su labor de apoyo y acompañamiento a los agricultores a lo largo de las campañas agrícolas. Algo fundamental en un país en el que la agricultura constituye más del 25% del PIB y donde la presión demográfica está provocando una sobrexplotación de las ya de por sí agotadas tierras.