Colombia: Hechos recientes de desplazamiento en Arauca

Report
from Refugees International
Published on 30 Jul 2008 View Original
Localizado en la frontera de Colombia con Venezuela, el departamento de Arauca recientemente ha experimentado un aumento significativo del n=FAmero de desplazados.Desde el comienzo del 2008, más de 4,000 personas han sido desplazadas, incrementando el n=FAmero total a 28,000, el diez por ciento de la población del departamento, mientras 80,000 personas adicionales permanecen en alto riesgo de desplazamiento. Arauca es una región rica en recursos naturales, en particular petróleo y los grupos armados ilegales han estado intensificando el conflicto para controlar las áreas de futura exploración. Mientras el gobierno de Colombia, con el apoyo militar y entrenado por los Estados Unidos, ha hecho esfuerzos focalizados para proteger compañías petroleras y sitios de exploración, las mismas garantías de seguridad no han sido ampliadas a las comunidades afectadas por el aumento de la violencia. La respuesta de la administración local es muy limitada, mientras el apoyo internacional a las comunidades desplazadas ha comenzado hace poco tiempo.

Violencia y Exploración de Petróleo

La continua exploración de petróleo, en particular por empresas multinacionales como la estadounidense Occidental y la española Repsol, ha encendido la lucha entre los grupos armados ilegales y entre ellos y el ejército nacional. La violencia ha sido concentrada alrededor de las áreas de extracción de recursos naturales y ha hecho que muchos colombianos escapen de sus casas y vivan en centros urbanos. Los miembros de la comunidad relataron a Refugiados Internacional que casos como asesinatos selectivos, intimidaciones y amenazas de muerte son las causas principales del desplazamiento. El aumento de la exploración del petróleo en una región agrícola también ha causado dificultades económicas, entonces estos colombianos que viven en la región han perdido su acceso a la tierra y el empleo agrícola sin la compensación adecuada del estado o las empresas.

Responsabilidad del Estado y Presencia Internacional

El antiguo Gobernador de Arauca, ahora fugitivo de la ley, llamaba criminales y reyes de la asistencia social a los desplazados, demostrando la falta de compromiso que esta población necesita a nivel Departamental. Los alcaldes recién elegidos en los municipios, mientras tanto, tienen poca experiencia con las exigencias de la constitución y las leyes relacionadas, y afrontan dificultades crecientes en responder a la crisis humanitaria que se desarrolla en las ciudades que los eligió.

A pesar del considerable aumento de la población desplazada con necesidades urgentes en ayuda básica y protección, la presencia de organizaciones internacionales de ayuda humanitarias en Arauca es pequeña, pero en crecimiento. La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados abrió una oficina en febrero de 2008 para coordinar la respuesta humanitaria. Otras organizaciones internacionales no gubernamentales que tienen el mandato de apoyar a los desplazados en temas de formación de liderazgo y acceso a la justicia operan en la zona y en algunos casos el CICR proporciona el suministro de la ayuda de emergencia. Considerando que las agencias internacionales intervienen para llenar vacíos en servicios que son deber constitucional del estado Colombiano, hay el riesgo en que las autoridades locales se distanciarán y fallarán en realizar su mandato constitucional.

Barrio 4 de diciembre

El 4 de diciembre es un asentamiento cerca de la ciudad de Saravena que alberga alrededor de 230 famílias desplazadas y no tiene servicios de agua, luz ni saneamiento básico creando riesgos de salud y seguridad a sus miembros. El 4 de diciembre era una comunidad donde ya vivía población vulnerable y se llenó de población desplazada que no tiene otra alternativas en donde vivir. Los nuevos desplazados que llegan a Saravena se dirigen luego al 4 de diciembre. Las autoridades locales rechazan reconocer legalmente este asentamiento, declarando que esto es una ocupación ilegal, y que por lo tanto no están dispuestos a proporcionar servicios esenciales de agua o electricidad. Los desplazados y la población vulnerable viven en casas hechas con plástico y madera cortada en los llanos cercanos y preparan la comida en fogatas, lo que crea condiciones de riesgo en la salud y con probabilidades de incendios muy altas. Como consecuencia de las míseras condiciones de saneamiento hubo informes de epidemias de diarrea y salen con frecuencia relatos de actos de violencia sexual.