Buenaventura recibe con risas a Payasos sin Fronteras

Report
from UN High Commissioner for Refugees
Published on 26 Mar 2014 View Original

BUENAVENTURA, Colombia, 26 de marzo de 2014 (ACNUR) - “La risa te toca todo el cuerpo porque como que te lo mueve todo y te deja feliz. Esto nos ayuda a desconectarnos de la realidad, nos da un poco de esperanza”, menciona Ángela* lideresa afrocolombiana, recientemente desplazada en Buenaventura, departamento del Valle del Cauca, Colombia.

Durante casi una semana, diferentes comunidades de Buenaventura, incluyendo la población del Consejo Comunitario del Bajo Calima, desde donde se han desplazado esta semana unas 600 personas, recibieron a la ONG Payasos Sin Fronteras (PSF), acompañada por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Los payasos de la familia Frijol vinieron desde España a traerles un rato de esparcimiento y diversión a comunidades desplazadas y en riesgo de desplazamiento. Niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad presenciaron el espectáculo de los payasos Lola, Pepo, Nacho y Curruquilla, quienes en cada rincón, corredor y barrio que visitaron provocaron cientos de sonrisas y una calurosa bienvenida.

“Hemos venido a traer un poco de alegría y risa a los niños y sus familias para que por un momento puedan olvidarse de sus realidades”, dice Pepo, luego de haber conocido las condiciones de vida de los desplazados bonaverenses.

Los niños que viven en estos barrios frecuentemente carecen de servicios básicos como agua y alcantarillado; tampoco cuentan con espacios deportivos y de recreación y sus escuelas y colegios tienen infraestructuras precarias; con el agravante de que estos espacios en algunos casos se convierten en sitios de reclutamiento y presión por parte de grupos armados. Muchos de estos barrios son escenario de intereses económicos y presión de grupos armados organizados, lo que limita la vida familiar, comunitaria y el libre desarrollo de la niñez y la juventud.

En los primeros tres meses de 2014 se han presentado cuatro desplazamientos masivos: dos intraurbanos y dos desde la zona rural hacia la zona urbana, que afectaron a más de 1.700 personas de los barrios de Piedras Cantan y San José, además de los Consejos Comunitarios de San Cipriano y de Bajo Calima. Sin olvidar que en el último año y medio en la zona urbana se han presentado dos olas fuertes de violencia por la disputa territorial de los barrios y comunas de la ciudad entre grupos armados post desmovilización; la última fue en noviembre de 2013 y afectó a 4.500 personas. Según los datos de la Unidad de Atención y Reparación Integral a Víctimas del Gobierno Nacional, la población que ha debido desplazarse en Buenaventura desde 1985 a la fecha es de 151.901 personas.

La mayoría de la población afrocolombiana que se desplazó en la última semana del Consejo Comunitario del Bajo Calima fue albergada en el coliseo El Cristal en Buenaventura, a donde llegaron con las pocas cosas que alcanzaron a sacar en su huida. Entre la población afectada, la mayoría son niños, niñas y mujeres. Esta comunidad fue uno de los públicos de Payasos sin Fronteras, quienes por medio de un espectáculo de magia, risa y diversión lograron captar la atención de aproximadamente 200 personas, que en momentos tan difíciles como lo es la situación de desplazamiento, encuentran en la risa un poco de tranquilidad y esperanza. Después de la presentación de Payasos sin Fronteras, la comunidad, que sigue en una situación de incertidumbre, manifestó que este espacio les ayudó a recargar sus energías, bajar tensiones, olvidar por un momento las condiciones difíciles de albergue en que se encuentran y estar juntos como comunidad. La mayoría de los niños y niñas nunca habían visto un payaso en sus vidas. “Mi hija se asustó mucho cuando estallaron el globo porque el sonido le recordó lo que vivimos antes de salir, pero luego se dio cuenta que no era nada malo y pudo disfrutar de esta actividad”, dice una de las madres desplazadas en el coliseo.

“¡Yo nunca vi un payaso en mi vida no sabía que existían!”, dijo una niña que participó en el evento.

La situación de violencia y desplazamiento forzado en Buenaventura ha sido foco de atención últimamente en la opinión pública nacional. En medio de preocupantes hechos de reclutamiento forzoso, desplazamiento, asesinatos y desmembramientos de cuerpos, la población espera que la respuesta del Estado a nivel local y nacional signifique un cambio real en sus condiciones de vida y respeto a sus derechos. El puerto de Buenaventura es el más importante sobre la costa pacífica colombiana y eje clave del comercio del país.

ACNUR tiene presencia en Buenaventura desde 2010 trabajando en prevención y protección frente al desplazamiento forzado en la zona urbana y rural del distrito de Buenaventura y en la Costa Caucana, acompañando a las personas desplazadas y ofreciendo asistencia técnica al Estado y autoridades locales, regionales y nacionales en la respuesta humanitaria. Actualmente en Colombia hay 5,3 millones de desplazados internos, es una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial junto a Sudán, Siria y República Democrática del Congo.

Gracias al acompañamiento de ACNUR, Payasos sin Fronteras visitaron también las comunidades de Granizal (Bello, Antioquia), Quibdó (Chocó) y Altos de La Florida (Soacha, Cundinamarca). Esta es la tercera visita en los últimos tres años de PSF a Colombia.

Oficina de Terreno ACNUR Buenaventura e Información Pública.

ACNUR